Alimenta tus ojos Alimenta tus ojos
Nuestros ojos están expuestos a numerosos peligros que nos puede conducir a desarrollar precozmente algunos problemas de visión, incluso la ceguera. Muchas personas comienzan... Alimenta tus ojos

Nuestros ojos están expuestos a numerosos peligros que nos puede conducir a desarrollar precozmente algunos problemas de visión, incluso la ceguera. Muchas personas comienzan ya con manifestaciones de alguno de los tres grandes padecimientos visuales a partir de los 45 años de edad: el glaucoma, que es un aumento de la presión de los líquidos dentro de nuestros ojos; las cataratas, ocasionadas por una opacidad de esa lente que es el cristalino; y, sobre todo, los problemas de retina, que pueden conducirnos a la ceguera.

Nuestra forma de vida nos impone algunas circunstancias que pueden favorecer estos problemas oculares: el exceso de sol, el consumo de tabaco, el sedentarismo, el abuso de leer sobre pantallas electrónicas (vídeos, ordenadores, tabletas, libros electrónicos…) y, por supuesto, la edad. Podemos adoptar estilos de vida saludables que nos concedan alguna protección frente a estas amenazas como son las gafas de sol, evitar tóxicos y ambientes muy contaminados o realizar ejercicio físico. Pero las mejores medidas que podemos poner en práctica para evitar o retrasar la aparición de estos problemas de nuestra vista son, sin lugar a dudas, las nutricionales.

La retina recibe la luz amplificada por esa lente que es el cristalino y está expuesta a sus efectos dañinos, sobre todo a la luz del sol en circunstancias de elevada insolación. La retina dispone de manera natural de unos pigmentos protectores de color amarillento que filtran la luz y protegen a la retina de los efectos de los radicales libres. Son la luteína y la zeoxantina. Estos antioxidantes abundan en los vegetales de color verde como espinacas, col rizada, brócoli que debemos consumir con frecuencia y cocinados con un poco de aceite, lo que favorece la absorción intestinal de estas sustancias de naturaleza grasa. Pero el alimento que más luteína puede proporcionarnos es la yema de huevo consumida cruda o con el menor cocinado posible (por ejemplo huevos pasados por agua o yemas escalfadas en una sopa).

El cristalino también está expuesto a los efectos pro oxidantes de la luz del sol y si no le proporcionamos los antioxidantes adecuados puede alterarse su transparencia y aparecen turbideces en la lente que entorpecen la claridad de visión.

Las medidas para prevenir las cataratas también sirven para los problemas de retina. Hay que consumir bayas y frutas de colores oscuros que contienen bio flavonoides como las moras, los arándanos o las uvas tintas con su piel. También son beneficiosos los alimentos ricos en omega tres como los pescados azules; si queremos recurrir a algún suplemento que sea de aceite de krill de buena calidad. Debemos evitar el consumir las llamadas grasas trans, que también se denominan grasas parcialmente hidrogenadas, que abundan en alimentos procesados industrialmente, fritos de bolsa, snaks, repostería industrial y grasas procesadas. Conviene leer las etiquetas de los alimentos ya que es obligatorio que indiquen su contenido en estas grasas poco saludables.

Finalmente a los ojos, sobre todo en relación con el glaucoma, le van mal los dulces. No conviene abusar de pasteles, bollería y cereales muy refinados.

José Enrique Campillo Médico

Catedrático de fisiología y experto en nutrición y alimentación.

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