Magnesio: la medicina olvidada Magnesio: la medicina olvidada
El magnesio es muy importante para nuestra salud. Recientemente las publicaciones médicas han recordado la implicación este nutriente en dos problemas que afectan a... Magnesio: la medicina olvidada

El magnesio es muy importante para nuestra salud. Recientemente las publicaciones médicas han recordado la implicación este nutriente en dos problemas que afectan a gran parte de la población: la diabetes y los problemas cardiovasculares.

Numerosos estudios han demostrado que el aumento de la ingestión de magnesio en diabéticos tipo 2 produce una reducción significativa en los niveles de glucosa en sangre y mejoran los parámetros de control metabólico. Uno de estos estudios se realizó en 85.062 mujeres y en 42.872 hombres, en los que se estudió mediante frecuentes cuestionarios alimentarios la cantidad de magnesio que ingerían con los alimentos a lo largo de 18 años. Se diagnosticaron 4.085 casos de diabetes en el grupo de mujeres y 1.333 en el de hombres.

El análisis de los resultados de este estudio tan completo demostraba que la diabetes se había desarrollado sobre todo en aquellos que ingerían una alimentación más pobre en magnesio.
Otro de los problemas de salud en los que el magnesio es más eficaz es en la prevención y tratamiento de la hipertensión y de los problemas cardio vasculares en general.

El magnesio ayuda a relajar las paredes de los vasos sanguíneos, lo que reduce la presión arterial y sobre el músculo cardiaco reduce el riesgo de arritmias, es decir una alteración de las pulsaciones cardiacas. Evita las palpitaciones. El magnesio puede ayudar a otros problemas del corazón, tales como la cardiomiopatía, una condición en la cual el corazón deja de bombear sangre adecuadamente.

Hay más: Los médicos de la Escuela de Medicina de Harvard informaron que los altos niveles de magnesio están asociados con un menor riesgo de muerte cardiaca súbita, lo que provoca casi la mitad de las muertes por enfermedad coronaria. En su estudio demostraron que las personas con los mayores niveles de magnesio tenían el 77 por ciento menos de probabilidades de sufrir muerte súbita por paro cardíaco.

Resulta evidente que esos y otros muchos estudios apoyan la importancia de aprovisionar a nuestro organismo con este mineral. El magnesio está presente en todos los alimentos sobre todo en los frutos secos como girasol, sésamo, almendras, pistacho, avellanas y nueces. También en los cereales integrales, el germen de trigo, trigo, mijo y arroz y en la levadura de cerveza. Es abundante en las legumbres como soja, alubias, garbanzos y lentejas y en general en las frutas, verduras y hortalizas.

El problema es que la cantidad de magnesio en estos alimentos varía mucho por las condiciones de cultivo (tierras pobres en magnesio). Pero aproximadamente más de la mitad de la población española tiene deficiencia en magnesio. Antes los alimentos eran más ricos en magnesio, ya que los agricultores utilizaban estiércol animal, rico en este micronutriente.

Ahora con los abonos químicos los alimentos lo contienen en menor cantidad y los campos acaban empobrecido en magnesio. Debemos incluir en nuestra dieta algunos alimentos orgánicos, más ricos en magnesio ya que en su cultivo se utilizan abonos de origen animal y carne de animales criados con hierba.

José Enrique Campillo Médico

Catedrático de fisiología y experto en nutrición y alimentación.

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