Agua Salada, una cocina sugerente Agua Salada, una cocina sugerente
Carlos García mima el producto de temporada. Agua Salada está a punto de cumplir su segundo aniversario –el 14 de julio–, pero ya se... Agua Salada, una cocina sugerente
Carlos García mima el producto de temporada.

Agua Salada está a punto de cumplir su segundo aniversario –el 14 de julio–, pero ya se ha convertido en la zona (Calle San Simón, 2, esquina con Santa Lucía –teléfono 942 04 93 87–) en un referente del buen comer. Los responsables son Carlos García, al frente del trabajo entre los fogones, y Pilar Montiel, quien en la sala procura que la experiencia gastronómica para el cliente sea acogedora y positiva. El local es pequeño, pero bien ambientado, aunque lo que realmente está detrás del éxito es la cocina sugerente, actual, fresca y rica que propone el chef.

Aquí el comensal encontrará una cocina de mercado, donde el producto de temporada se ensalza en platos bien presentados, coherentes y, lo que es más importante, sabrosos.
Agua Salada cuenta con un menú diario de 12,50 euros, pero ofrece la posibilidad del medio menú a un precio de 7 euros. El ticket medio para quien se decanta por la carta está entre 25 y 30 euros.

Cada dos meses

La carta de Carlos García no es muy larga, no va más allá de la veintena de especialidades, pero éstas se renuevan periódicamente, cada dos meses, manteniéndose solo aquellos platos ‘top’ que el cliente habitual no aceptaría que se retirasen.
Para comenzar, recomendable el tartar de atún con ajoblanco y helado de mostaza inglesa. Más clásicas, las rabas de calamar y muy sabroso el pulpo. Las croquetas son de carne de cocido, las verduras se saltean al wok y el huevo poché se presenta con boletus y un crujiente de jamón. Si se habla de ensalada, deliciosa la de sarda escabechada con pera y manzana caramelizada. Todas las raciones se sirven también en formato de media.

Del mar, un rico risotto de cachón en tinta convive en la carta con el calamar a la plancha con foie –una solución arriesgada que salva con nota el chef–, con el bacalao skrei a la plancha con pisto de algas y crema de hinojo y con el plato de curry rojo casero con merluza, langostinos y verdura.

Muy sabrosas las mollejas en el capítulo de carnes, donde también se puede elegir un magret de pato, un cordero relleno de ciruelas y setas y un pastel de rabo de buey y berenjena con queso de cabra.

Entre los postres, el lingote de almendras, praliné y salsa de chocolate, delicioso. También hay torrija de sobao, tarta de queso ecológico de Cantabria al horno y cremoso de fruta de la pasión con plátano.

José Luis Pérez Redactor Jefe

Historiador y arqueólogo, trabajo desde los años noventa en El Diario Montañés donde he sido coordinador editorial de publicaciones y actualmente soy redactor jefe. Escribo de gastronomía desde hace algo más de una década y coordino el suplemento Cantabria en la Mesa.

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