Típica tarde de sábado con tiempo desapacible, ¿qué podemos hacer con los niños en casa?, pues claro, meternos en la cocina, es la mejor...

Típica tarde de sábado con tiempo desapacible, ¿qué podemos hacer con los niños en casa?, pues claro, meternos en la cocina, es la mejor opción para pasar tiempo haciendo cosas juntos, aprendiendo y disfrutando, haciendo y comiendo.
Una cosa de las más sencillas y resultonas que podemos preparar son unas crepes, que gustan a todo el mundo y las puedes rellenar de cualquier cosa que imagines; sí, sí de cualquier cosa, ya sea dulce o salado.

Para hacerlas necesitaremos unos 250 gramos de harina, medio litro de leche, 1 pizca de sal, 6 cucharadas de aceite y 3 huevos.

En un bol grande pondremos la harina, conviene tamizara, pasarla por un colador, así evitamos que se formen grumos, añadimos la leche y vamos removiendo suave y continuamente. Agregamos la sal, el aceite y los huevos uno a uno. Dejamos reposar una media hora la masa en la nevera.

Pasado este tiempo fundimos una nuez de mantequilla en una sartén antiadherente y vertemos un cacillo de la mezcla, cuando esté bien caliente. Lo movemos para que cubra bien el fondo de la sartén y vemos como va poco a poco cuajando. Más o menos al minuto y medio vamos dando la vuelta a nuestra crepe y la hacemos por ambos lados. Aquí es donde podemos mostrar nuestra destreza y darle la vuelta lanzándola al aire, pero ¡ojo con dejarlas pegadas en el techo!

Repetiremos la operación añadiendo cada vez que veamos que lo necesita un poco de mantequilla y las vamos reservando en un plato.

Cuando tengamos todas listas procederemos a hacer un suculento pastel que os paso a explicar. Ponemos en primer lugar una crepe en una fuente y encima de ella una loncha de jamón cocido y rallamos encima un poco de queso, el que mas os guste: un parmesano, un poco de manchego curado o un gruyere quedan fantásticos. Cubrimos con otra crepe y justo encima unas finísimas rodajas de tomate que intentaremos cortar casi con láser. Repetimos la misma operación con el queso y otra vez con más jamón hasta darle la altura que nos apetezca.

Terminamos con una crepe y lo metemos en el horno a unos 180º durante 6 minutos.
Servimos caliente nuestro pastel de crepes junto con una ensalada de lechuga y tenemos una cena fantástica.

Ricardo Ezcurdia Cocinero

Para este profesional del mundo de la joyería la cocina es su auténtica pasión, lo que le ha llevado a realizar numerosos cursos junto a grandes cocineros. Esta afición le animó a inscribirse en el concurso televisivo Master chef, donde en alguna edición se ha quedado a escasos pasos de ser seleccionados. Colaborador habitual en Cantabria en la Mesa, pone el contrapunto con sus artículos dando la visión del cocinero aficionado, compartiendo con los lectores sus recetas y sus trucos.

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