Siguiendo con el tema del aperitivo, haremos un alto en el camino de los vermús para hablar de éste inseparable compañero de viaje de...

Siguiendo con el tema del aperitivo, haremos un alto en el camino de los vermús para hablar de éste inseparable compañero de viaje de muchos de ellos: el Campari, tonificante, refrescante y miembro de honor de la familia de los aperitivos.

Aunque no lo veamos, en muchas barras siempre aparecen un par de gotitas en nuestro vermú preparado, camuflado en la típica botella redondita con el tapón de corcho con dispensador.

Original de Milan (Italia), surge en el Café Campari, donde Gaspare ofrecía a sus cientes un aperitivo singular, inventado y creado al momento, y cada día diferente.

Campari es un alcohol neutro al que se le añade agua y la infusión de diferentes frutas, especias y plantas aromáticas. Hay gente que dice que la cantidad de botánicos que posee va desde los 40 a los 80.

Como no podía ser de otra manera, la receta original es secreta, aunque sí sabemos que se envejece en roble y se clarifica con claras de huevo procedentes de la fábrica repostera de la misma firma, así que una vez más, el secreto se queda en casa.

También le podemos considerar como ‘Bitter’, aunque posee una graduación menos que sus compañeros.

El color rojo, según el mito, procede del caparazón de la toruga; actualmente se dice que de utilizar el colorante con el que se tiñen algunos licores. También hay versiones sobre la infusión de la alcachofa para realzar su color.

Tortuga, alcachofa ó tinte, la verdad que el color de este Campari es sugerente, diferente y hasta seductor.

Campari se quiere o se odia, no hay término medio. Hay gente que no soporta su amargor, de ahí que uno de sus componentes principales sea la quinina. Otros lo aman precisamente por eso, por su mezcla de dulces y amargos que nos pueden recordar al Gin&Tónic.

La verdad es que cumplen funciones silimares. Un Campari a la hora del aperitivo despierta nuestras papilas gustativas, nos prepara el paladar y el estómogo.

Catamos Campari: Color rojo cereza (rojo tortuga, rojo alcachofa.), muy brillante y bonito.

Nariz extremadamente golosa, con notas predominantemente dulces. Recuerdos de guindas en almíbar y naranja dulce. También encontramos romero, pino e incluso algo de albahaca. Jengibre o lemongrass si buscamos más alla y le damos tiempo a la copa. Algo de pimienta blanca quizás también. Y todo ello acompañando a esas notas características de Campari. a ¡piruletas!

En boca notamos una entrada con mucho cuerpo, muy glicérico, goloso. Predominio de la naranja y la quinina, las piruletas se fueron muy lejos. Y ese final amargo muy marcado por la naranja y la quinina.

Perfect Server: En coctelera con mucho hielo, ½ parte de Campari, 1 parte de PX, 1 zumo de tomate, sal y pimienta. Agitamos enérgicamente. Un aperitivo diferente ideal para tomar antes de comer. Salud!

Erika Vásquez Sumiller

Sumiller y jefe de sala en el restaurante Casona del Judío con amplia experiencia en la organización de eventos.

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