Retomamos de nuevo el tema de vermouth, pero esta vez les escribo desde Casona del Judío, en Monte, donde Sergio Bastard y su equipo...

Retomamos de nuevo el tema de vermouth, pero esta vez les escribo desde Casona del Judío, en Monte, donde Sergio Bastard y su equipo apuestan por la buena materia prima y el producto de temporada, bien tratado y respetando todos sus matices.

Que el vermouth es tendencia a estas alturas ya lo sabemos, que el movimiento Pop Up de la Vermutería está en pleno auge, tampoco nos sorprende. Pero añadimos otra razón para seguir tratando con cariño a esta singular bebida: El Vermuth es vintage, es algo antiguo que siempre estuvo pero que se reinventa de nuevo para demostrarnos que, a día de hoy, puede competir claramente con el momento ‘GinTónic’ o con cualquier cóctel servido con maestría por el típico coctelero acrobático.

El lado vintage de este aperitivo es entrañable, nos recuerda a nuestros abuelos, cuando salíamos de misa y la parada obligatoria siempre fue con el vermouth y las rabas.

En esta ocasión, presentamos y catamos Perlino Rosso, un vermouth creado por Destilerías Oliver Matfer. En la cata se observa que es de color rojo atejado, con ribetes aladrillados, limpio y brillante con cuerpo medio.

En nariz es muy aromático y sorprende que este vermú italiano nos recuerda mucho a las uvas moscatel y a las barricas de Jerez. Naranja amarga, caramelo y notas de sotobosque se ensamblan a la perfección haciendo que sus 15o de alcohol pasen inadvertidos.

En boca es jugoso, con una entrada dulce marcada por el caramelo y la naranja amarga, volviéndonos de nuevo a Jerez y a sus barricas y su cultura.

Maridaje para este Perlino Rosso, servido en vaso bajo y con hielo, un poquito de soda, naranja y brochetita de pasas, nos acompañará perfectamente con un postre de 100% chocolate, e incluso una buena carne de caza estofada.

Como veis el vermuth no tiene límites, solo aquellos que nosotros podamos ponerle.

Partiendo de la base de alcohol que posee, su entrada dulce y la combinación de amargos, especiados y notas frutales podemos darle a esta entrañable bebida algo más que unas rabas o aceitunas.

Así pues salud, de nuevo.

Erika Vásquez Sumiller

Sumiller y jefe de sala en el restaurante Casona del Judío con amplia experiencia en la organización de eventos.

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